Y nos vais a perdonar pero aquí va otro post sobre un acontecimiento deportivo de actualidad, ¡otro! sí, sí, ya se que es algo repetitivo, pero la dirección ha decidido que es estrictamente necesario publicarlo por el bien de... ¡mis cojones! porque si no se me hinchan mucho y luego pasan cosas desagradables ¿estamos?
El deporte del Fútbol no es muy friki que digamos, carece de la belleza del voley playa femenino, de la sutileza del pressing catch o de la diversión sana y refrescante de Humor amarillo, y aun y así el apoyo popular a esta actividad sigue siendo mucho más alto que a estos grandes deportes frikis. Misterios de la vida.

Personalmente, la liga de fútbol profesional española me importa más bien poco (y las del extranjero ni te cuento), me resbala si gana la liga el Madrid, el Barcelona o el Sporting de Gijón... es que me la trae floja. Cuando era joven sí seguía los partidos de "mi equipo" con la misma pasión con la que veía un capítulo
Campeones (tal vez no tanta) pero a medida que fuí creciendo me dí cuenta de que el fútbol es un negocio turbio, un duelo de egos barriobajeros, y que los jugadores, muchos de los cuales son, además de soberbios, poco más que analfabetos, cobran sueldos auténticamente desproporcionados que podrían ser mejor invertidos en millones de cosas... no como Tom Beiker, que era, es y seguirá siendo un tío cojonudo.
Pero las competiciones de fútbol europeas son harina de otro costal, amigos frikis, allí se juega algo más que el prestigio deportivo, ¡¡¡se juega el
orgullo bélico de las naciones de los siglos XVI y XVII!!!
Acércate, acércate si tienes huevos
Hemos sustituido los campos de batalla de las guerras europeas por el mullido césped de los estadios de fútbol; los bizarros sombreros de ala ancha por los pelos engominados de punta; las camisas valonas por camisetas transpirables; las botas de piel hasta las rodillas por zapatillas coloridas con tacos; las orgullosas y largas picas por los remates de cabeza en los centros; los poderosos y efectivos arcabuces por los chutes con efecto; las nobles espadas de acero por chutes a la escuadra... ¡y las misericordias por insultos y los pellizcos a los rivales en los saques de esquina!
Vais a robarle el oro a vuestra puta madre, perros ingleses ¡BUMBA! ¡BUMBA! andanada de cañonazos por estribor. ¿Alguien sabe que Bicoca fué una batalla donde los españoles nos paseamos

dandole un buen repaso a los franceses? Pues ahí nació la expresión "¡menuda bicoca!" para dar a entender que algo es muy fácil de hacer. ¡Si es que somos la hostia!
Fuera de nuestro mediterraneo, turcos infieles ¡KAPUM! pistoletazo a bocajarro.Si la grandeza de un individuo la define la grandeza de sus enemigos, España ha tenido a los mejores. Y ya que ahora no podemos pegarles un cañonazo a los franceses por aquello del qué dirán, pues les metemos un golazo (aunque sea de rebote) y nos quedamos tan a gusto ¿no?
Lutero es el fruto de la unión del diablo y una puta de Flandes, perro protestante ¡ZAS! toma dos palmos de buen acero toledano en las entrañas. Pues sí, los frikis, gracias a nuestra imaginación, vemos cosas más allá de pases en el medio del campo, centros al área, subidas por la banda o paredes en el campo contrario, nosotros vemos fuego de artillería, cargas de caballería, descarga de arcabuces y asaltos a posiciones fortificadas con una espada y una pistola... eso es la Eurocopa para nosotros, ¡honor y gloria o muerte y oprovio!
Volveos a meter dentro de vuestras fronteras, sucios franceses, ¡PUM! arcabuzazo que te llevas, gabacho mamón. Los partidos internacionales de España son como esos
duelos a muerte futboleros que llevábamos a cabo en el patio del colegio contra la otra clase, ya sabéis a quienes me refiero, ¡la misma intensidad, la misma pasión! ¡sin ofrecer cuartel, sin pedirlo! ¡"A" de asnos, MALDITOS BASTARDOS! ¡¡¡OS SIGO ODIANDO, CABRONES DE 6º A!!!
Y ahora, de nuevo, podemos rememorar gracias al fútbol las
grandes victorias españolas conseguidas con sudor y sangre en Europa: Pavía, Lepanto, Breda... y esperemos que cuando lleguemos a cuartos, no tengamos que llorar nuestras amargas derrotas como Trafalgar o Rocroi... y aunque eso pase, ¡habremos luchado con orgullo y hasta el fin!
Iker Casillas es nuestro Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán; Cesc Fábregas, Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, el genial estratega; David Silva encarnaría a Hernán Cortés, con su velocidad y audacia, siempre hacia delante; Marcos Senna igual que Ambrosio Spínola, fuerte y decidido; y Torres y Villa, nuestros
Alatristes, duros, fuertes, despiadados frente al enemigo...
¡Este año PODEMOS!