viernes, 18 de octubre de 2013

Best TV Show Ever!

Hace un tiempo estaba yo en mi Cuartel General auxiliar, el cual tiene una importante ventaja sobre mi Cuartel General Primario, y es el disponer de conexión a la televisión digital por cable.

El caso es que estaba remoloneando un domingo por la noche, mientras consumía los últimos instantes del fin de semana, cuando me decidí a explorar esa dimensión oscura y peligrosa que son los canales más allá de la centena. Canales donde la realidad se confunde con la ficción y donde es posible exponerse a las más inimaginables excreciones que los rayos catódicos son capaces de ofrecer.


Aquí haré un inciso para decir que allá por los canales 140 aparecen cosas interesantes como son los canales Taquilla X, Taquilla XX, Taquilla XX Hard, Multi X1 y Multi X3, pero por desgracia su encriptación está más allá de mis habilidades. Una pena, pues siempre me ha intrigado qué diferencia habrá entre X, XX, XX Hard o Multi (¿multi X1 y X3?).

Dicho esto y al igual que sucede con el común TDT que tiene todo el mundo, conforme aumenta el número del canal que estas viendo, aumenta también la intensidad con la que la programación de dicho canal agrede la cordura del telespectador.

Si la vida real fuese una partida de “La Llamada de Chtulhu”, los PJs intentarían evitar las televisiones como si de la peste negra se tratase.

Dado que mi poder mental superior me permite exponerme a cosas que freirían la psique de cualquier otro mortal, de tanto en tanto me gusta explorar estos anchos de banda ignotos. Y he aquí que esa noche de domingo hice un descubrimiento que sólo puedo definir como lo más grande que he visto en TV, ever!

El descubrimiento tuvo lugar en el dial 116, en el que emite un canal brasileño cuyos programas sólo pueden definirse como una especie de teletienda guionizada por los internos del psiquiátrico más chungo del país.

En el momento de sintonizar el canal estaban dando un programa llamado “O carro do anao” o "Programa do Gugue", no me quedó claro. Pero instantaneamente, un grito surgió de mi garganta “Pero si es un puto enano!!”.


De todos es sabida esa máxima que dice que cualquier historia alcanza un nivel superior con la aparición de un enano. Pues bien, los artistas del canal 116 han conseguido elevar esa máxima a cotas inenarrables.

Lo primero que ví fue un enano calvo, que después descubriría que respondía al nombre de Marquinhos, montado en una especie de quad y equipado con una especie de armadura compuesta por coderas, rodilleras, etc. El quad tenía acoplada una bandeja en la parte superior y Marquinhos conducía febrilmente entre dos puntos.

En un lado, dos macizas en bikini dejaban vasos llenos de un liquido indeterminado sobre la bandeja del quad. Hecho esto, nuestro sufrido enano conducía con cuidado de no tirar los vasos hasta el segundo punto, donde una enana, que luego descubriría que es su novia, cogía los vasos y vertía el contenido en un recipiente.

Todo esto se llevaba a cabo bajo la presión de una cuenta atrás, de un presentador cuya pretensión parecía ser que no hubiese ni un solo segundo de programa sin el aderezo de su voz y de un público enardecido.


Esto puede ser sorprendente, pero ni mucho menos podemos calificarlo como lo más grande visto en TV, ever!

El programa comienza a escalar puestos en la clasificación de la vicisitud cuando vemos que se está desarrollando en medio de lo que sólo puedo describir como una especie de arena de combate postapocalíptica.

El “plató” era un círculo de gradas de esas hechas con tubos y placas de metal. Como las gradas suplementarias que ponen esos estadios de fútbol tercermundistas de segunda división B, cuando el Madrid los visita en las primeras y grotescas eliminatorias de Copa del Rey.

Sobre esas gradas, paneles de focos dignos de los peores campos de entrenamiento Talibanes de Oriente Medio iluminaban el centro de la “arena” donde tenía lugar la acción.


Pero lo mejor, sin duda alguna, es lo que no se veía en los planos elevados, en los cuales se podía intuir lo que había fuera de esta “arena”. Y no eran más que viejos almacenes y otros edificios semi abandonados.

Uno no puede por más que imaginar una especie de ciudad abandonada tipo “Rescate en NY”, donde el Humungus de turno se hubiese montado su personal zona de diversión.

Esto ya hizo que me incorporase y comenzase a prestar atención al programa. Pero lo que me enganchó definitivamente fue lo que sucedió una vez completada la prueba del quad y de los vasos con líquidos.

Nuestro pequeño amigo Marquinhos se bajó del quad y abrazó a su novia con gesto agotado y sudoroso, lo cual me hace suponer que habían completado la prueba.

El presentador, ignorando a ambos, se puso entonces a hablar delante de un coche cubierto por una lona. Ignoro lo que decía, pero por los gestos parecía estar contando las bondades del automóvil oculto, levantando discretamente algún trozo de la lona. Supongo que sería algún tipo de premio y que parte de la gracia sería no saber de qué modelo de coche se trataba.

Entonces se produjo lo que me enamoró incondicionalmente del programa. Mientras el presentador hablaba sobre el coche, la cámara nos enfoca a Marquinhos. Aquí exclamé “ese enano parece un poco pálido, no?” para, acto seguido, ver como caía al suelo con cara de estar dándole un chungo. La novia se inclina sobre él preocupada… y el espectáculo sigue adelante!!


El presentador continúa hablando del coche, las azafatas en bikini siguen riendo y luciendo cacha y el público enfervorecido continúa vitoreando todo el espectáculo.

Tras un buen rato, en que Marquinhos se reincorporó y se quedó sentado en el suelo recuperando el aliento, el presentador se concentra de nuevo en él y, totalmente carente de piedad, parece anunciar la siguiente prueba.

Entre pruebas sucede algo que nunca llegué a pillar. En un lado de la “arena” había un todoterreno colocado sobre una plataforma. Y la plataforma estaba colocada sobre un balancín. Todos, presentador, macizas, Marquinhos y novia de Marquinhos se colocan frente al todoterreno y entonces éste comienza a moverse hacia adelante.

Parece que el objetivo es que el todoterreno se quede en horizontal, en perfecto equilibro sobre el balancín. Tras un rato de intentos, todos se olvidan del todoterreno y se concentran en la nueva prueba. Como decía antes, nunca entendí el objetivo de esto…


La siguiente prueba prometía emociones fuertes y muchas risas. Sobre el suelo había dibujado un pequeño camino serpenteante alrededor de unos conos gigantes y un triciclo esperaba al inicio. La prueba consistía en que Marquinhos, con los ojos vendados, debería conducir el triciclo por el camino hasta llegar a la meta, guiándose únicamente por las indicaciones de su novia y dentro del tiempo establecido.

Las risas empezaron pronto pues, al ir a sentarse en el triciclo, nuestro pequeño héroe descubre que tiene las patas demasiado cortas para llegar a los pedales. Así que no puede sentarse en el asiento y debe sentarse en la barra que va desde el sillín hasta el manillar.

Lo que comenzamos a intuir en esta prueba es que la novia de Marquinhos es una inutilidad de mujer o sufre algún tipo de retraso. Las indicaciones que le da al pobre enano son, cuando menos, confusas. Hasta el punto de que en una curva, sus indicaciones acaban haciendo que Marquinhos haga un giro de 360 grados…
¡y comience a recorrer el camino a la inversa!...
¡¡sin que la enana se dé cuenta!!…
¡¡¡Y sigue dándole indicaciones hacia el principio del camino!!!

Al final el presentador se apiada de ella y le hace notar que han dado la vuelta, así que consiguen corregir el rumbo y llegar a la meta dentro del tiempo establecido.


Si todo este chou os parece suficiente para que el programa sea elevado a los altares de la sordidez, aún no habéis visto nada.

Al igual que antes conté lo del todoterreno en un balancín sin motivo aparente, durante el programa hubo varias escenas parecidas, cosas que no parecían tener ningún sentido, pero que eran de mucha risa. Y tras la prueba del triciclo sobrevendría una de éstas.

De repente entra en el centro de la “arena” una mierda de coche. Un VW Jetta o algo por el estilo, cutre y con tapacubos de plástico. Al volante vemos a un tipo con gafas de sol y con el codo apoyado en la ventanilla abierta. Bien parecería un macarra valenciano paseando su bugga tuneado por el pueblo, si no fuese por la mierda de coche.

Si esto ya es extraño de por sí, cuando el tío abre la puerta y se baja, descubrimos imbuidos por la hilaridad que el tío es un enano!!

Como no encuentro foto, pongo una de las azafatas

En toda su chulería, el tío comienza a explicar cosas del coche. Si no fuese una puta mierda de bugga, yo diría que estaba explicando orgulloso las diferentes modificaciones que le ha realizado. Lo mejor viene cuando explica modificaciones al asiento del conductor, que parecen estar pensadas para adaptar un coche normal a la naturaleza enanil del dueño.

Y es que estas modificaciones consisten en un cojín puesto sobre el asiento del conductor, unos tacos de madera puestos sobre los pedales y una especie de varilla conectado con la palanca de cambios.

Toda la explicación, aderezada con la palabrería constante del presentador, las zorritas en bikini y los vítores del público.

Tras esto, se da paso a un corte publicitario. Si alguna vez habéis pensado que los anuncios de la teletienda que dan en Astrocanal son lo peor de lo peor, creedme, no habéis visto la teletienda del canal 116 brazuca.

Y aquí descubrimos un nuevo aspecto de la TV brasileña: el absoluto desprecio por los espectadores. Tras media hora de anuncios comencé a preocuparme, y cuando ya casi tocaban las 2 de la madrugada del domingo al lunes, decidí que aquellos hijos de puta no iban a volver, así que me fui a la cama.

¿No es genial? Aquella gente humillaba enanos, usaba putillas ligeritas de ropa, rodaba en una arena post apocalíptica y despreciaba totalmente a sus telespectadores… Joder! Hacen lo que haríamos los redactores de Frikis Inside de tener un canal de TV!!!


Pero la acción estaba muy lejos de terminar. Una semana después, Domingo noche, volví ansioso a ese lejano canal y, al sintonizarlo, allí estaba! Marquinhos!! Su novia!!! La Arena Postapocalítpca!!!!

Este segundo episodio comenzaba con una serie de imágenes de Marquinhos en la calle acompañado del presentador, imagino que de camino a la arena donde tiene lugar el programa, siempre aclamado por los fans allá por donde pasaba.

En un momento dado, tiene lugar otra de las muchas escenas únicas que nos ofrece el programa. Tanto Marquinhos como el presentador se suben a una moto, conducida por otro tipo y se pasean por una zona con toda la pinta de ser las favelas de Brasil.


Sí, habéis imaginado bien. Una moto, un conductor, el presentador, y Marquinhos. Tres tíos en una moto, sin casco y paseándose por la city.

Humillar al enano no era suficiente, así que deciden poner su vida en grave peligro. Y si se llevan por delante al presentador tampoco pasa nada.

En esta segunda entrega, las peripecias de Marquinhos comienzan con algo sencillo, como parece ser el cambiar la rueda de un coche dentro de un tiempo específico. Esto no tuvo mayor gracia que la de por sí tiene el ver a un enano pasarlo mal y a la inútil de su novia intentando ayudarle torpemente.

Una vez cambiada la rueda, tenemos otro momento “todoterreno en balancín” que sigo sin entender. Y pasamos a otra prueba de las buenas.

En este caso, la prueba consiste en lanzar a la novia de Marquinhos por una rampa, estirada sobre un monopatín. El objetivo es hacer un strike! Contra unos bolos colocados frente a la rampa.


Tras varios intentos infructuosos, el presentador lanza a una de las azafatas primero, y luego se lanza a sí mismo, consiguiendo ambos el strike! sin demasiados problemas.

Finalmente sería Marquinhos el que se montase en el monopatín y consiguiese el strike!, aumentando así la impresión de mongolez de su novia.


Aquí se produjo un corte para publicidad, aunque no estoy seguro de si era realmente publicidad o algo relacionado con el programa. El caso es que mostraban imágenes de lo que parecía ser un circo un poco lamentable y que parecía estar localizado en el lugar de rodaje de esos programas donde salen paletos “Cazadores del Pantano” y cosas así.

Hasta ahí bien, pero entonces comenzaron a aparecer enanos vestidos como con harapos, los cuales se pusieron a bailar… No preguntéis, sé lo mismo que vosotros.

Como no encuentro foto, pongo otra de las azafatas

Y entramos en la recta final del programa. La penúltima prueba para nuestro aguerrido héroe, el cual no sólo tendría que luchar contra el sadismo y la capacidad humillatoria de los productores, sino contra la propia estulticia de su novia.

La prueba consistía en montar un puzzle compuesto por 8 piezas de buen tamaño. 8 piezas cuadradas. ¿Parece fácil verdad?

En un tablón se había colocado el dibujo original, que no eran más que 8 señales de trafico colocadas en dos filas de a 4. Y cada pieza del puzzle tenía una de las señales. Joder, ¿puede ser más fácil? Creo que mi sobrina de 1 año tiene rompecabezas más complejos.

Pues bien, en un cesto junto al tablón con el dibujo original se encontraban las piezas. Unos diez metros más allá, otro tablón vacío esperaba a que las piezas fuesen colocadas sobre él.

La tarea de Marquinhos sería coger las piezas del puzzle una a una, llevarlas hasta el tablón, dárselas a su novia y sería ésta la que iría montando el puzzle, pegando las piezas al tablón que parecía estar imantado.

Y aquí comienza lo divertido. Junto al tablón donde se debía montar el puzzle se había colocado un enorme ventilador. Marquinhos debería superar la fuerza de la corriente de aire para llegar desde el cesto con las piezas hasta su novia.

Pero no sólo debería luchar contra la corriente de aire. El buen enano llevaba a la espalda una mochila con un paracaídas desplegado. Podéis imaginar que la fuerza del aire, al chocar contra el paracaídas, haría su avance realmente penoso.

Pero eso no era todo! Marquinhos debía recorrer la distancia entre el cesto de las piezas y su novia sobre un patinete!!

Pese a lo cachondo de la imagen, enseguida me dí cuenta que el pobre Marquinhos sería incapaz de superar la prueba. El viento que le empujaba, el paracaídas que tiraba de él y el patinete que iba a su libre albedrío hacían que el enano apenas pudiese avanzar. El presentador se dió cuenta también y se apiadó de él, permitiéndole quitarse el paracaídas.

Sin este estorbo, y no sin dificultad, Marquinhos pudo hacer llegar a trancas y barrancas las primeras piezas hasta su novia.

Y aquí descubriría otro obstáculo que ya conocemos: a la novia de Marquinhos le falta un hervor. La pobre chica era incapaz de montar el puzzle!! Hasta tal punto llegó la desesperación de nuestro pequeño amigo que, con gesto compungido, se giró hacia el presentador e imploró un “posso aiutarla?”.

Y ahí lo tenemos, luchando contra los elementos y contra su propia novia, nuestro pequeño titán consiguió completar el puzzle y acceder a la gran final.

Como no encuentro foto, pongo otra de las azafatas

Y llegó el momento esperado después de tanto sufrimiento. La prueba final, Marquinhos y novia ya acarician con la punta de sus rechonchos dedos el coche especialmente adaptado para tu pequeño tamaño.

Antes de meterme con la prueba final, y para que veáis el nivel que se gasta esta gente, decir que un enano murió durante los preparativos! Parece que ser que haciendo un ensayo general de la prueba, el infeliz enano especialista acabo fiambre. Awesome!

Juro que encontré una foto que así lo atestigua, pero ahora soy incapaz de encontrarla. Así que, en su lugar, os dejo esta foto, que seguro os parece tanto o más interesante que ver un enano muerto.


En realidad la prueba es aparentemente sencilla. Marquinhos estaría al mando de un pequeño coche eléctrico y debería conducirlo a través de una pasarela, no demasiado estrecha, que conecta dos plataformas.

La dificultad estaba en que dichas plataformas se encuentran colgadas a varios pisos de altura, así que la pasarela cuelga en el vacío y cualquier desvío podría dar con Marquinhos muerto como su compañero enanil.


 En conjunto la prueba me parece bastante subnormalesca. La pasarela no es demasiado estrecha ni larga, así que el enano simplemente debe conducir en línea recta hasta atravesarla. Además, Marquinhos está perfectamente asegurado con arneses (no como el otro enano fiambre, según parece), con lo que un posible accidente no tendría otra consecuencia que dar con sus huesos colgando en el vacío.

En cualquier caso, ahí tenemos a nuestro valiente amigo dispuesto a afrontar el último desafío. Mientras conduce por la pasarela, su novia trata de ayudarle lanzandole palabras de ánimo.


Cerca del final, sucede lo impensable; Marquinhos se nos viene abajo. Sollozante se detiene, incapaz de continuar y bloqueado por el vértigo. Tras unos desgarradores segundos donde le vemos sollozar, mientras su novia trata de darle ánimos, el pequeño héroe consigue avanzar los escasos centímetros restantes, llega a la meta y gana su flamante coche adaptado.


No te flipes, fea


En semanas siguientes volví a aquel canal para ver si conseguía encontrarme de nuevo con el bueno de Marquinhos, pero fue en vano.

No obstante, mientras hacia una pequeña búsqueda para completar este post, pude descubrir que el pequeño amigo se ha convertido en una especie de celebrity brasilera.

Desconozco si hubo más pruebas en el programa que yo no ví, si fueron otras ediciones o si el programa tenía más episodios, pero hay varias imágenes que prometen emociones fuertes.





1 comentario:

Muñekita Cat dijo...

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Emilia

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