viernes, 24 de junio de 2016

Mi hijo: aprendiz de Señor del mal

Dejad que os cuente una historia que ilustra muy bien la carrera profesional por la que parece inclinarse mi hijo.





El otro día, vete tú a saber por qué, mi hijo no estaba especialmente de acuerdo con que lo dejaran en la guardería con un montón de niños lloricas, así que cuando su madre se dispuso a salir de la clase, él se puso a gritar y a llorar como un descosido.

Es es un momento duro para una madre (y para un padre también), así que se acercó al chiquillo una vez más, se agachó, e intentó razonar con él diciéndole que volvería por la tarde a buscarlo, y que allí se lo pasaría muy bien jugando con sus compañeros... WRONG!

Juls Jr., que ya conocía esa charla y sabía lo que venía después, incrementó su furia al ver que aquella mañana volvía a quedarse en aquella aula sin su adorada madre (¿es porque se ha convertido en una auténtica MILF? Nunca lo sabremos).

Pero algo inesperado ocurrió.

Cuando su madre ya se dirigía hacia la puerta, una compañera de Juls Jr. a la que llamaremos Mayo para salvaguardar su privacidad, tuvo la desgracia de cruzarse por delante suyo a menos de 5 centímetros, y mi hijo, ciego de rabia, al verse interrumpido en su pataleta de forma tan grosera, le arreó una hostia en toda en la cara con la mano abierta.




Su madre (la MILF), que vio lo que pasó de reojo, volvió inmediatamente para recriminarle a Juls Jr. lo que había hecho, explicándole que no se pega, que le había hecho daño a la pobre niña y que eso no se hacía. Y para terminar, le confirmó que se tenía que ir.

Mi señora se levantó y se fue hacia la puerta.

Mi pequeño monstruito, todavía quejándose y desesperado porque le dejaban allí, buscó a Mayo (la niña que había recibido previamente) con la mirada, fue corriendo a donde ella estaba y le arreó otra hostia con la mano abierta.

Y rápidamente se giró para ver si su madre le había visto.

Y por supuesto que le había visto.

Mi señora fué allí a separarlos y a reñir a Juls Jr. por hacer aquella cosa tan horrible y execrable.

Pero lo que Juls Jr. aprendió muy bien aquel día fué que si empujas en el lugar exacto, puedes conseguir que las cosas ocurran tal y como uno quiere.

Un puto genio del mal, amigos frikis.

Espero que no os pongáis en su camino o acabará con vosotros sin pestañear mientras se zampa un zumo de plátano y naranja.




Sí, mi hijo hace honor a una frase:

El fin justifica los medios



¡Hasta la vista, frikis!




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