Mostrando entradas con la etiqueta juventud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta juventud. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Eduquemos a las jóvenes generaciones con He-man

Resulta que mi sobrino (que ya salió en este blog hace algun tiempo) va a cumplir tres años dentro de poco y quiero brindarle la oportunidad que tuve yo de crecer con algo de sana fantasía épica gracias a unos muñecos absolutamente geniales: HE-MAN Y LOS MASTERS DEL UNIVERSO, así que le he comprado esto:



Un He-man de la "nueva" edición del 2002.

Si esto no me convierte por unos minutos en el tío más cojonudo del mundo, nada lo hará. Hubiese preferido comprarle el He-man con el clásico arnes y el torso desnudo, pero no pude elegir porque era el único muñeco que había en una zona de outlet y tenía miedo a que desapareciera...

En este blog ya he hablado de mi pasión por estos muñecos de Eternia, y es que debo reconocer que todavía obran varios Masters del Universo en mi poder entre los que se pueden nombrar: He-Man, Skeletor, Mecaneck, Trap Jaw, Stratos, Wiplash, Jitsu, Panthor, varias naves y por supuesto el Castillo de Greyskull...

¡Yo tenía esa nave!


Al contrario que la televisión o la consola, un muñeco de este estilo no te lo da todo hecho para que estes entretenido un rato. Jugar con un muñeco exije un mínimo de imaginación para que sea medianamente divertido, por lo tanto, estas ofreciéndole la posibilidad de CREAR algo con su imaginación.

Seguramente esa creación se basará en la repetición de algún patrón ya conocido por el niño, pero ese pequeño ejercicio de imaginación, por pequeño que sea, es infinitamente mejor que dejarlo tres horas delante de la televisión. Y no digo que la televisión sea mala, pero hay que variar los estímulos que recibe un niño, porque si no se hace, lo más probable es que se convierta en un poligonero que sólo se interese por tunear coches, y yo eso no lo quiero para mi sobrino.

La empresa juguetera Mattel ya tenía cubierto el sector infantil femenino con la Barbie, pero esos monstruos del capitalismo dijeron: "Ey, se nos escapan los consumidores infantiles de sexo varón de entre 6 y 22 años", así que se pusieron manos a la obra y crearon a HE-MAN. Una barbie para niños.



Si la Barbie era el modelo de feminidad ideal de la época (sea correcto o erróneo, no me interesa demasiado) los nuevos muñecos para niños debían de ser justo lo contrario, el modelo de masculinidad ideal. Así que se pusieron manos a la obra en el diseño y las conclusiones que sacaron fueron poco menos que geniales:

a) ¿Hay algo más masculino que los músculos desproporcionados? ¡Pongámosle muchos!

¿Qué se puede decir? Decisión acertada. Inapelable.

b) ¿Y cómo le llamamos que sea realmente masculino? Que tal "HE-MAN"...

Lo que traducido sería "Él-hombre", dando a entender que él es más hombre de todos, el paradigma de masculinidad, o algo peor, que todos los demás somos menos que hombres. Pensad en ello, pensad...


La cuestión es que el éxito de los Masters del Universo fué inmediato y fulgurante: muñecos, merchandaising, serie de televisión, album de cromos, película, pegatinas... el éxito fué tan clamoroso que, paradójicamente, tuvieron que hacer un He-man para chicas, y así nació She-ra, que era como la Barbie pero con esteroides.

En esta edición de los Masters del Universo del 2002 la diferencia entre los muñecos antiguos y los nuevos es evidente, pero se nota que ha habido un esfuerzo por mantener la estética clásica de los inicios (lo que agradecemos las viejas glorias), eso sí, actualizándolos para que tengan un aspecto de modernidad, algo que supongo que necesitaban si quieren atraer a los niños de ahora.






Otro gran descubrimiento que he hecho gracias a esta compra es que en el año 2008 sacaron una edición de muñecos con el título de Masters of the Universe CLASSICS. Muñecos articulados y de edición limitada que mantienen totalmente la estética de los antiguos pero más grandes y estilizados... ¿he dicho ya que son articulados? ¡genial!





Si me encuentro uno de estos muñecos por ahí cae cueste lo que cueste.

En el post anterior en el que hablé de los Masters del Universo (ya mencionado más arriba) también hablé sobre el desasosiego y la extraña sensación que me provocaba ver la serie clásica de dibujos animados, y de nuevo -hay que ver lo que aprende uno cuando se compra un He-Man- me entero de que se hizo una nueva versión al mismo tiempo (sí, evidentemente llego un poco tarde ¿y?) de los dibujos animados bastante curiosa.

Yo ya conocía esta otra versión posterior que no me atrajo nada, la verdad.



Aquí se perdía totalmente el aspecto bárbaro y salvaje para darle un tono más futurista y desinflado, puaj. Por no hablar de ese regusto a GIJoe que te vienen a la mente cuando ves el dibujo, ¿copia? ¿inspiración? Pero mejor vamos a olvidarnos de esto.

La "nueva serie" de dibujos no esta mal, por lo menos respeta bastante el espíritu de los muñecos, o por lo menos la idea que me hice de ellos allá en la juventud...



A diferencia de la serie clásica, en esta al menos hay peleas como las que representábamos los frikis en nuestra habitación, historias épicas de personajes luchando de manera violenta y encarnizada: Teela contra Trap Jaw, Mecaneck contra Tri-Klops, Clawful contra Man-at-arms, Merman contra Man-E-Faces... ¡un combate decente por fin! los frikis de He-man llevamos muchos años esperando algo así.

Las mujeres en Eternia saben usar la espada


Otra sorpresa que me he llevado es descubrir que en esta serie (no en mi imaginación, que igual que piensa George Lucas, es la única que vale) Skeletor no siempre tenía esa calavera como cara, al parecer fué resultado de un ataque frustrado con ácido a uno de sus enemigos.

La verdadera cara de Skeletor... no fué una gran pérdida


Y aunque sigo pensando que la historia que venía en los comics junto a los muñecos del bárbaro errante que salva a una sacerdotisa es mejor que la del jovenzuelo pusilánime que se transforma en un heroe con una espada mágica, creo que es un material que puedo aceptar para que mi sobrino lo vea.

La serie parece estar completamente disponible en Youtube, eso sí, en idioma yanki, así que aquí os dejo el primer capítulo donde nace Skeletor...




No quiero ser cruel, pero si la comparamos con la clásica ésta última no queda en muy buen lugar ¿no?

Por último, navegando por ahí, me he topado con esta ¿parodia? ¿homenaje? ¿ambas? ¿y quien soy yo para juzgar nada?



Lo que me recuerda que la música era de lo mejorcito de la serie clásica de televisión, me encanta esa música...


Los frikis de la vieja escuela tenemos una gran responsabilidad frente a las jóvenes generaciones, de la cual no podemos escaquearnos. Nuestros niños nos necesitan.



PD de última hora: Obviamente mi sobrino no puede hacer unas historias míticas con un sólo muñeco, así que ahora mismo, sí, JUSTO AHORA QUE ESTOY ESCRIBIENDO ESTO, estoy pujando por unos cuantos Masters del Universo realmente bien de precio en EBAY. Mi señora me va a echar una buena bronca, pero así sabré si lee este blog, jejeje... no voy a poner en juego la futura creatividad de mi sobrino por unos cochinos y miserables euros...

lunes, 14 de enero de 2008

Síndrome de Peter Pan (conversaciones frikis)



¿Qué pasa cuando dos maestros frikis estan ociosos y poseen un canal directo de comunicación?

Pues que se establece una conversación más interesante que el mismísimo debate de la nación, con más verdades que un congreso de Naciones Unidas, más realista que un discurso de Fidel Castro, más excitante que una visita al despacho oval de Clinton... en fin, un auténtico hito en el intercambio de información que puede darse entre dos seres humanos.




Capitán Friki:

Algún día tengo que sacar a mis masters del universo de sus criptas de cartón y organizar una nueva batalla titánica por conseguir el castillo de Greyskull, con el destino del Universo en juego, por supuesto.

Friki Man:

Mis batallas eran todavía más épicas. Los Clips de Playmobil luchaban por el universo conocido contra los gigantes de las montañas (representados por los HeMans), en batallas heróicas que hacían temblar los propios cimientos de la realidad.

Tenía una espada de algún He-Man olvidado, que media como 3 Clips, pero que encajaba perfectamente en la mano de uno de esos pequeñajos. Era la Espada del Destino cuya posesion garantizaba la victoria en cualquier batalla y ante cualquier enemigo...

Que tiempos. Cuando jugabamos con la imaginacion y no con una puta consola que te vuelve gilipollas.

Capitán Friki:

Me ofende que pienses que mis batallas eran poco épicas. Te he resumido la historia a un nivel prácticamente indivisible.

Durante los combates entre los masters del universo, se llevaban a cabo secuestros, torturas, vejaciones, ataques a traición, todo eso por parte de los malos, claro, y por parte de los buenos, resistencias heroicas, muestras de piedad, lealtad, honor y sobre todo, un alto sentido de justicia universal.

Aunque debido al reducido número de masters que tenía, eran historias con un reparto de personajes algo reducido. Así que a menudo a algún guerrero le era devuelto el don de la vida, para volver a perderlo minutos después. Eso le daba un cariz dramático increíble. A destacar las últimas palabras que le decía, casi siempre a Heman que había luchado a su lado hasta el último instante, siendo consciente de que iba a morir. Todavía se me caen las lágrimas al pensar en aquellas escenas...

También me gustaban los combates masivos, pero para ello utilizaba otros muñecos. Los clips de playmobil eran acorralados en un fuerte semi-derruido por un enemigo muy superior: la alianza de los "figura de plástico". El clan del oeste, formado por vaqueros e indios de colores chillones se unía al clan de los personajes de televisión, formado por algunos pitufos, gnomos, anticuerpos de "Erase una vez la vida" y muchos otros de diferente calaña.

El asedio duraba meses y era increíble contemplar el valor de los clips que, tras unas improvisadas barricadas resistían día tras día sin apenas comida y munición los asaltos de enfurecidas hordas enemigas sedientas de sangre. Tampoco es que tuviese muchos muñecos de esos, así que los caídos en combate eran reciclados como refuerzos que llegaban entre vítores de alegría. Lo que más tarde resultaba ser una vana esperanza... ¡Dios que buenas historias!
Cada ataque era una batalla épica por la supervivencia de los clips, amenazados con la extinción de su raza, y aderezado con docenas de sub-historias individuales, todas ellas heroicas, donde se despreciaba la propia integridad física en pos de un bien mayor.

Después de ver a John Wayne en el Álamo cada vez que jugaba la historia siempre acababa igual: los clips morían todos peleando hasta el final. ¡Y qué final!




Friki Man:

No he dicho que no fuesen épicas, solo digo que las mías lo eran más.

Cuando los audaces Clips, embarcados a bordo del Barco Pirata, surcaban los mil mares del destino en busca de gloria y aventuras. Aunque lo único que encontraban solían ser matanzas y seres del abismo.

Tenía un dinosaurio rosa (¿?) y un tiburón azul en cuya boca prácticamente cabía un clip entero. Joder, las luchas de los clips, armados con un pequeño machete, hacían prestar atención a los mismos dioses. Nada tenían que envidiar a los famosos 'Animatronics' de las pelis de griegos. La invención de la pólvora fue un gran avance. Primero con los mosquetes y los cañones del barco pirata, y luego con los winchesters del oeste. Innumerables fortalezas temblaron ante los envites de aquellos piratas.

Lo que veo en tus historias es que hay mucho 'músculo'. Y no cuentas los más que probables episodios homosexuales que se producían. En cambio a mí, cuando llego la princesa de He-Man ¿Sheela? (no recuerdo el nombre, imperdonable), supuso una autentica revolución sexual. Con sus escotes y sus ropajes ajustados.
La pobrecilla sufría continuos secuestros, vejaciones y demás varapalos. Eso sí, nunca faltaba el grupo de héroes que se lanzaban en su busca para rescatarla y darle una lección a los viles secuestradores.

También tenía una Clip, con vestido de granjera, la cual perdía todas sus posesiones a manos de maleantes en cada sesión de juego.

¡¡Oh!! lo olvidaba. Cuando me fabriqué con cartulinas la plana mayor de los Transformers. Cambiaban de forma y todo. Había aviones y coches, incluso algun tanque... El Guantalete del Infinito es una puta mariconada comparada con las historias homéricas de las que fui testigo....

Capitán Friki:

No te cuento ningún “episodio homosexual” simplemente porque ¡¡no había, puto enfermo degenerado!! Lo que tú no concibes es que yo era un crío normal con suficiente autoestima, y sobre todo, sin ningún trauma psicológico que no se me curase al ver un buen episodio de Oliver y Benji.

Puede que tuviese una imaginación desbordante y, en consecuencia, mis relaciones sociales no fuesen todo lo satisfactorias que cualquier niño quisiera, ya sabes, que al elegir los equipos de fútbol te escogiesen el primero, que todo el mundo quisiera estar contigo... en definitiva, ser el puto líder de la clase, pero no por ello tenía que ser un pervertido sexual precoz, lo que seguro que es tu caso ¿verdad?

Resumiendo y para que te entre en tu pervertida cabeza, yo era un niño normal con tendencias imaginativas exageradas, pero no desviadas ¿entiendes?

Cuando comencé a desarrollar mi afición al sexo opuesto(un poco tardía, no lo niego) yo ya NO jugaba con los Masters del Universo y demás compañeros de batallas, no como tú, que tienes 26 años y todavía te los llevas al trabajo para dejarlos encima del ordenador.

Ahora que lo medito, no jugaba entonces porque ya no me gustasen, es que había tocado techo en el mundo de la creatividad infantil y que conste que lo digo sin ningún atisbo de soberbia, es que fue así.

Friki Man:

Probablemente tocases techo por lo limitado de tu horizonte imaginativo. Yo todavía hubiese sido capaz de seguir jugando durante eones, pero entonces llegó el día que maldeciré toda mi vida. Cuando me regalaron el Spectrum 128K. Entonces se acabó mi imaginación y pasé a formar parte de la primera generación de obtusos mentales que se pasan horas delante del ordenata.

Solo que entonces los juegos eran lo suficientemente buenos como para dedicarles ese tiempo, no como ahora que los juegos son poco más que copypastes unos de otros con títulos diferentes. Y ahí tenemos a los críos, medio gilipollas delante de la consola todo el puto día.

A mí me entran ganas de llorar cuando atravieso el parque que hay debajo de mi casa y lo veo desierto, a las horas en las que antaño estaba lleno de críos. Los columpios oxidados y, donde se apoyaban los pies en la arena para frenar hay matojos de hierba, señal inequívoca de que no se usan desde hace años...

En cuanto a tu vida social, pues que quieres que te diga. No era problema de tu imaginación. El problema radicaba en que eras un puto gordo, feo, con gafas y medio subnormal. Al que era mucho más satisfactorio moler a palos que invitarle a jugar ningún partido de fútbol.

Capitán Friki:

… Ahí me has calao…



Nosotros los frikis, añoramos la capacidad de asombro que teníamos cuando éramos críos porque sabemos valorar aquella época de fantasía y creatividad como se merece ¿eso es tener síndrome de Peter Pan? naaaaaa, ni de coña...

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails