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viernes, 11 de febrero de 2011

¡Post nº 200! (+ conversaciones frikis)

Por fin hemos llegado al post número 200 cacho frikis y un evento de este calibre sólo puede celebrerse abriendo al público nuestros pequeños corazoncitos llenos de amor y frikismo.



Como ya hicimos hace mucho tiempo en otra ocasión vamos a publicar una conversación privada que nos mostrará tal y como somos, sin artificios ni máscaras sociales que empañen nuestra pureza frikil.

La conversación empieza cuando Juls chulea a Joss porque tiene muchos Heroclix y él sólo tiene un Dr. Octopus de la serie de muñecos clásica que sacaron para conmemorar el mejor comic de la historia: Secret Wars (¿o era al reves?).


Joss: Un friki de calidad y con estilo como tú sabrá la diferencia existente entre un muñeco semiarticulado de hace 20 años, con unas mierdecillas de a 1 euro actuales.

Juls: ¿Mierdecillas de 1 euro? Chaval, son piezas de coleccionista, son parte de un juego de estrategia en el que aprendemos cómo deberemos actuar cuando los seres humanos tengamos poderes... te daré una buena tunda, cerdo, cuando ocurra eso.

Joss: En preparación para el post-holocausto te llevo años de ventaja.
Me partiré de risa mirando tus convulsiones en medio de una atmósfera a 500 grados, con un índice de radiación un trillón de veces superior a lo normal, mientras yo estoy cómodamente instalado en mi bunker de cristal, sostenido por mi poder mental y sexual. Rodeado de perracas a las que protejo del exterior a cambio de favores de todo tipo.


Juls: Capullo, yo puedo remover una olla llena de lava fundida a 2000 grados con la punta de la polla... para mí 500 grados es una brisa veraniega, yo caminaré entre el caos post-apocalíptico y golpearé con mis puños de energía atómica tu enclenque bunker de cristal hasta hacerlo trizas. Y esas perras lamentarán haber elegido el bando perdedor...

Joss: La lava fundida apenas pasa de los 1000 grados, paleto. Y tener los puños de energía atómica deber ser una putada cuando te la cascas ¿no?

Juls: No si tienes una polla de adamántium como yo...

Joss: Entonces tendrás problemas de sensibilidad. Dios, eres un puto engendro.

Juls: Que no, que no, que desde que me pusieron los puños atómicos es como si me tocasen unas manos super-suaves...

Joss: Lo dicho, un engendro. Sin manos y sin entrepierna. ¿que te pasó? ¿pisaste una mina de vórtex durante la campaña del sistema karlok?
Yo una vez pisé una, pero sólo me dejó una sexy cicatriz en mi hercúleo bíceps izquierdo.

Juls: No, fue durante la campaña contra los nebirk, esa raza de lagartos traicioneros. En el avance para tomar una ciudad-nido nebrik, una bestia del abismo de Hort salió de un agujero inter-dimensional y atacó a mi escuadrón como un rayo, sus mil tentáculos de ácido abrieron líneas carmesíes entre los hombres de la compañía, fue un infierno, cuando desapareció la bestia, los nebrik se lanzaron sobre nuestras posiciones como buitres hambrientos y aquello se convirtió en un matadero, yo me salvé por los pelos pero la bestia me dejó un feo recuerdo en el cuerpo…
A veces, por las noches, sueño con aquella matanza y pierdo el control… por eso el ejército regular me relevó del servicio activo y ahora sirvo como mercenario en guerras apocalípticas...



...Desvaríos varios calificados por un psicoanalista como: "Graves muestras de psicosis y apreciación deformada de la realidad...


Joss: Cuando reúna el suficiente poder, aniquilaré toda la vida sobre la tierra. Excepto la vida vegetal. Me gustan las flores. Y excepto a las Miss Playboy de los últimos 48 meses. Y quizá a Jenna Jameson. Y también salvaré tu cerebro, al que sumergiré en un bote de formol y lo conectaré a un altavoz. Para poder hablar de cosas frikis cuando me canse de follar y de masacrar.

Juls: Mi cerebro en un tarro, mmmm, me mola la idea ¿por qué no me dejas también los ojos conectados? Así, mientras tú follas y masacras, yo podría dedicarme a ver DVDs, leer libros, leer comics y por fin podría ponerme al día en material friki. Imagínate, sin ningún tipo de necesidad fisiológica a la que dar satisfacción podría pasarme milenios leyendo lo que ya se ha hecho. Piensa que si no recibo nuevos estímulos te aburrirías de mi conversación friki... ¿y no querrás aguantar una conversación de una Miss Playboy, verdad? Es probable que te estallase la cabeza: "Me gustaría adornar mi celda con cortinas rosas de Hello Kitty..." ¡¡¡BAMF!!!


¿Haren post-apocalíptico? Para gustos colores...


Y hasta aquí la conmemoración del número 200 en Frikis Inside, espero que hayáis disfrutado con este ejercicio de exhibicionismo friki y no tengais en cuenta... ¿eh? ¡¿quienes son ustedes?! ¿esa camisa de fuerza es de mi talla? ¡MOLA!

¡Hasta la vista Frikis!



PD: Muchas gracias a nuestros 50 seguidores.

lunes, 14 de enero de 2008

Síndrome de Peter Pan (conversaciones frikis)



¿Qué pasa cuando dos maestros frikis estan ociosos y poseen un canal directo de comunicación?

Pues que se establece una conversación más interesante que el mismísimo debate de la nación, con más verdades que un congreso de Naciones Unidas, más realista que un discurso de Fidel Castro, más excitante que una visita al despacho oval de Clinton... en fin, un auténtico hito en el intercambio de información que puede darse entre dos seres humanos.




Capitán Friki:

Algún día tengo que sacar a mis masters del universo de sus criptas de cartón y organizar una nueva batalla titánica por conseguir el castillo de Greyskull, con el destino del Universo en juego, por supuesto.

Friki Man:

Mis batallas eran todavía más épicas. Los Clips de Playmobil luchaban por el universo conocido contra los gigantes de las montañas (representados por los HeMans), en batallas heróicas que hacían temblar los propios cimientos de la realidad.

Tenía una espada de algún He-Man olvidado, que media como 3 Clips, pero que encajaba perfectamente en la mano de uno de esos pequeñajos. Era la Espada del Destino cuya posesion garantizaba la victoria en cualquier batalla y ante cualquier enemigo...

Que tiempos. Cuando jugabamos con la imaginacion y no con una puta consola que te vuelve gilipollas.

Capitán Friki:

Me ofende que pienses que mis batallas eran poco épicas. Te he resumido la historia a un nivel prácticamente indivisible.

Durante los combates entre los masters del universo, se llevaban a cabo secuestros, torturas, vejaciones, ataques a traición, todo eso por parte de los malos, claro, y por parte de los buenos, resistencias heroicas, muestras de piedad, lealtad, honor y sobre todo, un alto sentido de justicia universal.

Aunque debido al reducido número de masters que tenía, eran historias con un reparto de personajes algo reducido. Así que a menudo a algún guerrero le era devuelto el don de la vida, para volver a perderlo minutos después. Eso le daba un cariz dramático increíble. A destacar las últimas palabras que le decía, casi siempre a Heman que había luchado a su lado hasta el último instante, siendo consciente de que iba a morir. Todavía se me caen las lágrimas al pensar en aquellas escenas...

También me gustaban los combates masivos, pero para ello utilizaba otros muñecos. Los clips de playmobil eran acorralados en un fuerte semi-derruido por un enemigo muy superior: la alianza de los "figura de plástico". El clan del oeste, formado por vaqueros e indios de colores chillones se unía al clan de los personajes de televisión, formado por algunos pitufos, gnomos, anticuerpos de "Erase una vez la vida" y muchos otros de diferente calaña.

El asedio duraba meses y era increíble contemplar el valor de los clips que, tras unas improvisadas barricadas resistían día tras día sin apenas comida y munición los asaltos de enfurecidas hordas enemigas sedientas de sangre. Tampoco es que tuviese muchos muñecos de esos, así que los caídos en combate eran reciclados como refuerzos que llegaban entre vítores de alegría. Lo que más tarde resultaba ser una vana esperanza... ¡Dios que buenas historias!
Cada ataque era una batalla épica por la supervivencia de los clips, amenazados con la extinción de su raza, y aderezado con docenas de sub-historias individuales, todas ellas heroicas, donde se despreciaba la propia integridad física en pos de un bien mayor.

Después de ver a John Wayne en el Álamo cada vez que jugaba la historia siempre acababa igual: los clips morían todos peleando hasta el final. ¡Y qué final!




Friki Man:

No he dicho que no fuesen épicas, solo digo que las mías lo eran más.

Cuando los audaces Clips, embarcados a bordo del Barco Pirata, surcaban los mil mares del destino en busca de gloria y aventuras. Aunque lo único que encontraban solían ser matanzas y seres del abismo.

Tenía un dinosaurio rosa (¿?) y un tiburón azul en cuya boca prácticamente cabía un clip entero. Joder, las luchas de los clips, armados con un pequeño machete, hacían prestar atención a los mismos dioses. Nada tenían que envidiar a los famosos 'Animatronics' de las pelis de griegos. La invención de la pólvora fue un gran avance. Primero con los mosquetes y los cañones del barco pirata, y luego con los winchesters del oeste. Innumerables fortalezas temblaron ante los envites de aquellos piratas.

Lo que veo en tus historias es que hay mucho 'músculo'. Y no cuentas los más que probables episodios homosexuales que se producían. En cambio a mí, cuando llego la princesa de He-Man ¿Sheela? (no recuerdo el nombre, imperdonable), supuso una autentica revolución sexual. Con sus escotes y sus ropajes ajustados.
La pobrecilla sufría continuos secuestros, vejaciones y demás varapalos. Eso sí, nunca faltaba el grupo de héroes que se lanzaban en su busca para rescatarla y darle una lección a los viles secuestradores.

También tenía una Clip, con vestido de granjera, la cual perdía todas sus posesiones a manos de maleantes en cada sesión de juego.

¡¡Oh!! lo olvidaba. Cuando me fabriqué con cartulinas la plana mayor de los Transformers. Cambiaban de forma y todo. Había aviones y coches, incluso algun tanque... El Guantalete del Infinito es una puta mariconada comparada con las historias homéricas de las que fui testigo....

Capitán Friki:

No te cuento ningún “episodio homosexual” simplemente porque ¡¡no había, puto enfermo degenerado!! Lo que tú no concibes es que yo era un crío normal con suficiente autoestima, y sobre todo, sin ningún trauma psicológico que no se me curase al ver un buen episodio de Oliver y Benji.

Puede que tuviese una imaginación desbordante y, en consecuencia, mis relaciones sociales no fuesen todo lo satisfactorias que cualquier niño quisiera, ya sabes, que al elegir los equipos de fútbol te escogiesen el primero, que todo el mundo quisiera estar contigo... en definitiva, ser el puto líder de la clase, pero no por ello tenía que ser un pervertido sexual precoz, lo que seguro que es tu caso ¿verdad?

Resumiendo y para que te entre en tu pervertida cabeza, yo era un niño normal con tendencias imaginativas exageradas, pero no desviadas ¿entiendes?

Cuando comencé a desarrollar mi afición al sexo opuesto(un poco tardía, no lo niego) yo ya NO jugaba con los Masters del Universo y demás compañeros de batallas, no como tú, que tienes 26 años y todavía te los llevas al trabajo para dejarlos encima del ordenador.

Ahora que lo medito, no jugaba entonces porque ya no me gustasen, es que había tocado techo en el mundo de la creatividad infantil y que conste que lo digo sin ningún atisbo de soberbia, es que fue así.

Friki Man:

Probablemente tocases techo por lo limitado de tu horizonte imaginativo. Yo todavía hubiese sido capaz de seguir jugando durante eones, pero entonces llegó el día que maldeciré toda mi vida. Cuando me regalaron el Spectrum 128K. Entonces se acabó mi imaginación y pasé a formar parte de la primera generación de obtusos mentales que se pasan horas delante del ordenata.

Solo que entonces los juegos eran lo suficientemente buenos como para dedicarles ese tiempo, no como ahora que los juegos son poco más que copypastes unos de otros con títulos diferentes. Y ahí tenemos a los críos, medio gilipollas delante de la consola todo el puto día.

A mí me entran ganas de llorar cuando atravieso el parque que hay debajo de mi casa y lo veo desierto, a las horas en las que antaño estaba lleno de críos. Los columpios oxidados y, donde se apoyaban los pies en la arena para frenar hay matojos de hierba, señal inequívoca de que no se usan desde hace años...

En cuanto a tu vida social, pues que quieres que te diga. No era problema de tu imaginación. El problema radicaba en que eras un puto gordo, feo, con gafas y medio subnormal. Al que era mucho más satisfactorio moler a palos que invitarle a jugar ningún partido de fútbol.

Capitán Friki:

… Ahí me has calao…



Nosotros los frikis, añoramos la capacidad de asombro que teníamos cuando éramos críos porque sabemos valorar aquella época de fantasía y creatividad como se merece ¿eso es tener síndrome de Peter Pan? naaaaaa, ni de coña...

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